BIKE TRIAL

Con el trial en la sangre

"Sueño con llegar a ser campeón del mundo", asegura el vigués Marcos Fernández 

El vigués Marcos Fernández, el pasado fin de semana en el paseo de Bouzas.
El vigués Marcos Fernández, el pasado fin de semana en el paseo de Bouzas.
Con el trial en la sangre

Marcos Fernández (Vigo, 2000) lleva el trial en la sangre. Su padre Ignacio, que compitió en moto a nivel amateur, transmitió el amor por el deporte a su hijo, que se ha convertido en una promesa de la modalidad en bicicleta, el 'bike trial'. Tercero en la prueba del Campeonato de España disputada en Aldán, acaba de fichar por Vertigo, la misma firma con la que competirá la próxima temporada Jorge Casales. "Es como cumplir la mitad de un sueño", asegura el joven piloto vigués. ¿Cuál es la otra mitad? "Llegar a ser campeón del mundo", asegura ambicioso.
Marcos Fernández creció en el mundo de las dos ruedas. "Mi padre hacía trial en moto. Iba a verlo y él me metió en el mundillo. Quería que hiciera deporte, que llevase una vida sana, y el trial fue lo que más me gustó", recuerda. Ignacio también practicó kung-fu. Fue campeón gallego y tercero de España. Pero su hijo se enamoró del trial y a los 8 años le regalaron su primera moto, una 125 que le compraron, precisamente, a Jorge Casales. "Le pusimos un tope en el acelerador", recuerda. "Pero entrenar en el monte era complicado, te exponías a que te pusieran una multa, y a Marcos la bici le tiraba más", añade Ignacio.
Después de un tiempo compaginando el trial con y sin motor, se decantó por el 'bike trial'. "Los fines de semana, mi mujer y yo lo llevábamos siempre a entrenar. Íbamos a Bouzas o a cualquier otro lado, pero siempre con la bici a cuestas. Pasábamos horas así", explica Ignacio. Y el entrenamiento dio sus frutos. Hace dos años, Marcos Fernández fue subcampeón del campeonato portugués. En 2016, fue segundo en el campeonato asturiano, empatado a puntos con el primero. Y este año se subió al podio en su categoría en la prueba del Campeonato de España que se celebró en Aldán.
"Ser tercero de España fue todo un orgullo. No me lo esperaba porque realmente es muy difícil", asegura la joven promesa viguesa, enamorado de una disciplina poco conocida en Galicia. "Entreno para superarme a mí mismo. Aquí hay poca afición, pero vas a competir a Madrid o a Cataluña y es una pasada. Además, haces muy buenas amistades", asegura.
Marcos recibió su primera bicicleta de trial como regalo por su Comunión. Este mes firmó con Vertigo, que se ha encargado de financiar buena parte de su nueva montura y de entregarle el material de competición. Una apuesta que el prometedor piloto vigués agradece. "Ha sido una alegría muy grande. Ir allí y que te digan que eres un piloto de categoría es un orgullo, además de una gran oportunidad. Que Vertigo haya confiado en mí es como cumplir la mitad de un sueño", asegura Fernández, que afronta el futuro con ambición. "Sueño con llegar a ser campeón del mundo. Sé que es difícil, pero se puede conseguir", asevera.
El primer paso será pelear por el Campeonato de España el próximo año, todavía en categoría júnior. Para ello, Marcos tendrá que disputar las pruebas que se celebran a lo largo de la geografía española, siempre con el apoyo de sus padres. "Es un deporte muy duro", explica Ignacio. "La gente prueba, pero muchos desisten cuando se dan cuenta de que no es tan fácil hacer lo que ellos hacen. Además, es un deporte que requiere de dos personas: el piloto y el mochilero", añade el padre de Marcos, a quien le ha transmitido su pasión por el deporte en general y el trial en particular.n