CELTA

El Celta llega a Estados Unidos

Emigrantes gallegos crean en Newark (Nueva Jersey) la primera peña celeste en el país norteamericano

Arriba (de izda. a dcha.): Alfonso Pérez, Lolita Pérez, Solita Raposo, Crystal Millán, Xacobo Millán, John Millán, Carlitos Raposo. Debajo: Maribel Millán, Carlos Raposo, Manuel Vizcaya, Xaime Millán y María Vizcaya.
Arriba (de izda. a dcha.): Alfonso Pérez, Lolita Pérez, Solita Raposo, Crystal Millán, Xacobo Millán, John Millán, Carlitos Raposo. Debajo: Maribel Millán, Carlos Raposo, Manuel Vizcaya, Xaime Millán y María Vizcaya.
El Celta llega a Estados Unidos

El menú del Club España de Newark, una localidad de unos 220.000 habitantes perteneciente al estado de Nueva Jersey y situada a unos pocos kilómetros de Nueva York, ofrece raciones de pulpo á feira a 20 dólares. Puedes acompañarlo con un plato de huevos fritos con chorizo y regarlo con un Albariño o un Ribeiro. Cada vez que juega el Celta, allí se reúnen para ver el partido un puñado de aficionados del equipo vigués, que han decidido crear la primera peña celeste en el gigante país norteamericano. El nombre de la agrupación, que todavía no se ha constituido de manera formal y por tanto aún no pertenece a la Federación de Peñas del Celta, es "América Celeste" y está formada por emigrantes e hijos de emigrantes que han encontrado en el Celta una manera de seguir ligados a su tierra de origen.
John Millán, informático y profesor de música y cultura en el Club España, un centro cultural fundado en 1964, es la cabeza visible de la peña. "No es un título oficial, pero soy lo más cercano a un presidente posible. Somos una familia, más que nada", explica el hijo de Juan Manuel Millán Seráns y María Isabel Millán Pérez, ambos naturales de Palmeira (Ribeira). Ella emigró a los Estados Unidos en 1967; él, tres años más tarde. Fue allí donde se hicieron pareja, aunque se conocían de antes, y allí nació en 1983 John, que hoy es padre de dos niños llamados Xaime y Xacobo, que han nacido ligados a Galicia, por su nombre y por la pasión por el Celta.
"Nos decidimos a formar una peña formal cuyo objetivo es simplemente ser el punto de referencia del Celta en este lado del charco", explica John. Por ahora la agrupación está formada por sólo una quincena de socios, pero ya han empezado a llegar solicitudes de aficionados celestes en los Estados Unidos interesados en unirse a la peña. "Queremos que los celtistas que viven en Nueva York o Nueva Jersey sepan que hay lugar donde se pueden mirar los partidos y celebrar el sentimiento celeste en un ambiente similar al de cualquiera en Vigo", expone John.
La peña está todavía en proceso de formación, pero ya ha recibido la bienvenida de agrupaciones al otro lado del Atlántico. "Queremos dar las gracias a las peñas que han sido tan acogedoras. Esperamos formar parte de esta comunidad tan bonita", señala John, cuyo objetivo es dar a conocer el nombre del Celta. "Somos pequeños, pero creciendo y muy motivados. Somos embajadores del Celta en todos los sentidos y el plan es hacer crecer el nombre en el entorno de la comunidad americana haciendo actividades benéficas y extradeportivas", explica el ilusionado 'presidente' de América Celeste.
El movimiento de peñas del Celta vive un momento dulce. En los últimos años se han inaugurado decenas de agrupaciones y el número total alcanza ya las 116, tras la reciente formación de la peña "O Pipotiño do Ribeiro", segunda agrupación que se crea en Ribadavia. Sin embargo, de las 116 peñas que a día de hoy forman parte de la Federación sólo tres están ubicadas en el extranjero: la Peña de Santo Domingo, la Peña Celtitlan (México) y la Peña celtista de Ginebra (Suiza). Pronto se le unirán nuevas agrupaciones, puesto que hay aficionados trabajando para crear peñas en Brasil, en Panamá y, con John Millán a la cabeza, en Estados Unidos.
"Nuestro grupo está hecho de gente que se tuvo que marchar de su tierra por motivos de empleo y económicos. Hay muchos, como yo, que son hijos de emigrante que formaron parte de la primera generación en inmigrar a Estados Unidos en los años 70 y 80, pero ahora hay muchos que son recién emigrados y que vienen al Club España, nuestro punto de referencia, a  aliviar la morriña asociada con irse de su tierra. Muchos somos celtistas que vivimos el sentimiento desde lejos", explica John. Y en el Club España (cuya página web es www.clubespana.org) disfrutan juntos de los partidos del Celta. "Vemos todos los partidos en nuestra sede oficial y gracias a la tecnología hay pocos partidos que no podamos disfrutar en vivo hoy en día", subraya John Millán, que admite que en ocasiones los horarios no ayudan. "A veces tienes que buscar la motivación para levantarte a las seis de la mañana para ver un partido", explica. Afortunadamente para ellos, lo habitual en los últimos tiempos es que el Celta juegue de noche, por lo que en Newark (allí son seis horas menos) los disfrutan a primera hora de la tarde.
John nació y se crió en Estados Unidos, pero está muy vinculado a la tierra de sus padres. No en vano, siempre que tiene la ocasión viaja a Galicia y Balaídos es una visita obligada. "Hago todo lo posible para ver al Celta por lo menos una vez al año. En 2015 tuve la suerte de ver varios partidos de Liga y Copa en Balaídos. De hecho, uno de los motivos de querer hacernos federados es para poder realizar viajes al extranjero a ver a nuestro querido Celta", indica.

Xaime y Xacobo, hijos de John, con bufandas y camisetas del Celta.

Xaime y Xacobo, hijos de John, con bufandas y camisetas del Celta.