GENK-CELTA

Sin balón, el Celta apeló al sufrimiento

Sergio Álvarez celebra la clasificación del Celta para las semifinales de la Liga Europa al término del partido de ayer.
Sergio Álvarez celebra la clasificación del Celta para las semifinales de la Liga Europa al término del partido de ayer.
Sin balón, el Celta apeló al sufrimiento

El Celta no pudo desplegar su mejor juego en Genk y, después de una primera parte prometedora, en la segunda mitad entregó la pelota a un Genk al que sólo la falta de pegada le impidió transformar su dominio en goles. El tanto de Pione Sisto en una jugada personal y la capacidad de sufrimiento de los celestes dieron la histórica clasificación al equipo de Berizzo.

Un cambio entre los dos equipos
El Celta alineó en el Luminus Arena el mismo once que venció siete días antes al Genk en Balaídos, con Fontás en el centro de la defensa y el tridente ofensivo formado por Iago Aspas, Guidetti y Pione Sisto. Por su parte, el equipo belga introdujo un solo cambio en el equipo titular: Buffel, autor del segundo gol en el estadio vigués, sustituyó en la derecha del ataque a Boëtius, el futbolista que abrió el marcador en aquel encuentro.

Alternancia y defensa
Como en el choque de ida, tanto el Genk como el Celta evitaron la especulación y buscaron desde el principio la portería contraria desde el balón y con una presión continua sin la pelota. Sin embargo, los dos equipos estuvieron sólidos en defensa y se fueron al descanso sin marcar un solo gol. El equipo vigués estuvo mejor en el primer cuarto de hora y, tras un mal despeje de la zaga local, Pione Sisto dispuso de la mejor ocasión celeste, pero remató desviado. A continuación tomó la alternativa el Genk, que merodeó la portería de Sergio con peligro, y en los últimos minutos del primer tiempo recuperó la iniciativa el Celta, que tuvo en dos remates de Beauvue y Pione Sisto la posibilidad de abrir el marcador.

Un Celta sin balón
En la segunda mitad, el Celta perdió el balón frente a un Genk que se mostraba mucho más fresco que el rival y que amenazó durante muchos minutos con llevarse la eliminatoria, pero la falta de pegada le impidió materializar sus llegadas al área de Sergio Álvarez.

Invisible Iago Aspas
Iago Aspas, el jugador más determinante de este Celta, apenas apareció en el Luminus Arena. El moañés hizo poco en ataque y casi nada en defensa, una ausencia que el equipo vigués notó en exceso y que estuvo a punto de dejarlo fuera de la Liga Europa.

Goles y sufrimiento
Cuando peor estaba el Celta, Pione Sisto dio aire a los vigueses con un gol en jugada personal, pero un error defensivo de Cabral, que acabó en tanto de Trossard, metió de nuevo a los belgas en el encuentro. Berizzo dio entrada a Jozabed y entre el andaluz y la defensa consiguieron mantener el empate. 

El escocés Collum obvió dos penaltis, uno en cada área

 William Collum completó un arbitraje muy deficiente, pero no influyó en el resultado final del partido porque repartió sus errores entre los dos equipos. El colegiado escocés obvió dos penaltis, uno de Uronen por derribar a Hugo Mallo dentro del área en el minuto 9, y otro del céltico Jonny por un agarrón a Buffel en la segunda parte. Además, Collum dejó de señalar un buen número de faltas y se contuvo a la hora de mostrar tarjetas hasta el tramo final, cuando amonestó a Pablo Hernández, Jonny y Mallo. n