CELTA

5 segundos, 5 toques, 2 caños, 1 gol

El gran gol en Vitoria de Iago Aspas, compendio de sus enormes cualidades, genera admiración pese a la derrota

Iago Aspas sonríe durante el entrenamiento matinal del equipo celeste ayer en A Madroa.
Iago Aspas sonríe durante el entrenamiento matinal del equipo celeste ayer en A Madroa.
5 segundos, 5 toques, 2 caños, 1 gol

Minuto 90 y 21 segundos del partido que el pasado sábado enfrentó a Celta y Alavés en Mendizorroza. En el marcador figura un 2-0 desalentador que parece tener sentenciado un duelo en el que el conjunto vigués no ha sabido batir la portería rival y, aparentemente, se ve abocado a cerrar por primera vez esta temporada un encuentro como visitante sin marcar. Pero apareció Iago Aspas y, casi de la nada, creó una maravilla que ayer dio la vuelta a España, generando unanimidad en torno a la necesidad de contar con un genio tal en la selección española en el próximo mundial.

1Daniel "a mí me da la vida " Wass, en ese minuto 90 con 21 segundos, recupera con un toque sutil un balón en una posición central dentro de la mitad del campo defendida por el conjunto vitoriano, con dos de sus hombres llegando tarde.

2 Iago Aspas, siguiendo la jugada a apenas dos metros por delante, espera el balón y se va escorando para controlarlo con su pierna derecha a la vez que inicia un rápido cambio de ritmo.

3El moañés intuye la llegada del centrocampista defensivo local Daniel Torres, que había entrado pocos minutos antes para cerrar el choque. Lo evita con sendos toques velocísimos con ambos pies y el balón pasa entre las piernas del colombiano.

4La acción ya está en el borde del área y Rodrigo Ely, central vitoriano, sale a frenarla. En ese instante, Aspas da su cuarto toque al balón para realizar un caño casi sin espacio material y continúa la carrera para superar al defensor.

5Ya sin oposión por delante y dentro del área, el capitán celeste acomoda el cuerpo con sabiduría sin necesidad de tocar más el balón que para golpearlo con certeza y alejarlo del portero local, Pacheco, que nada puede hacer para evitar el tanto. Era el minuto 90 y 26 segundos de partido. En cinco segundos y tras cinco toques, Aspas creó una maravilla. No ganó el partido; sí la admiración unánime.n