VIGO

La solución al misterio del brazo de cruz visigoda

El hallazgo de las últimas excavaciones de Rosalía de Castro se someterá al acelarador de iones para datar su material

El brazo de la cruz visigoda se mostró al público en la exposición ‘Emporium’, en el Verbum.
El brazo de la cruz visigoda se mostró al público en la exposición ‘Emporium’, en el Verbum.
La solución al misterio del brazo de cruz visigoda

nnn El misterio sobre una de las piezas más valiosas que llegó a Castrelos en los últimos años, el brazo de cruz visigoda se prevé, será desvelado en los próximos meses. Ese es el objetivo del arqueólogo Adolfo Fernández, quien logró el préstamo temporal para investigar sus orígenes del hallazgo realizado en la última fase de las excavaciones arqueológicas de Rosalía de Castro. 
Datada en época paleocristiana (entre el siglo V y VI), está realizada en oro con incrustaciones gemas de vidrio que en un principio se creían piedras preciosas. “Más allá de su valor material, la importancia de este elemento radica en que sugiere la presencia de una autoridad eclesiástica”, explicó el director del Museo de Castrelos, José Ballesta, al poco de recibirla como depósito. 
El fragmento visigodo será analizado en Madrid por Alicia Perea, investigadora del CSIC y la mayor especialista en la materia. Allí se pasará por el acelerador de partículas para determinar el taller tanto del metal como del vidrio. “Si coincide con los principales tesoros visigodos que se conocen (el de Guarrazar y Torredonjimeno) podríamos determinar su origen en la corte visigoda y dar un paso más para esclarecer su historia”, apuntó Alfonso Fernández. El arqueólogo explica la importancia del fragmento ya que “hace muchos años que no sale este tipo de joyas, son muy exclusivas, por ello es importante averiguar de dónde procede el material”. Arqueólogos e historiadores aceptan la vía del regalo como la mejor explicación de su llegada al Vigo premedieval, sin embargo no están documentadas conexiones concretas con otros puntos. Por su tamaño, se cree que fue una cruz de culto. “Son piezas habituales de  obsequio entre las clases privilegiadas”, indica Fernández. 
En custodia en el almacén de Quiñones de León se mostró al público por primera vez como parte de la exposición “Emporium”, que se expuso desde finales de junio de 2016 a mayo de este año y que descubrió la reinterpretación de toda la historiografía de la Edad Antigua en la zona. Para Adolfo Fernández supuso un primer paso en el descubrimiento del pasado local: “Fue una aportación enorme desde el punto de vista comercial, pero del Vigo de ese época se sabe más, tanto de las necrópolis como de la vida cotidiana, por lo que se podrían hacer varias exposiciones”.n