Descubren en Mérida un cementerio musulmán y otro romano del siglo III d. C.

Dos cementerios, uno de época musulmana y otro romano, del siglo III después de Cristo, han sido descubiertos a raíz de varias excavaciones previas a las obras que se llevan a cabo en una carretera comarcal de Mérida.

El Gobierno extremeño ha precisado que el primer cementerio es de la etapa emiral y está situado en el término municipal de Esparragalejo, en el tramo de vía que une esta localidad con La Garrovilla, en la provincia de Badajoz.

En este caso ya ha concluido la excavación y se han documentado 50 tumbas por inhumación en fosa, con restos humanos en 41 de ellas, correspondientes a niños y adultos de ambos sexos, sin que hayan aparecido ajuares funerarios.

Según la arqueóloga responsable de esta intervención, Yolanda Picado, se trata de un cementerio vinculado con un núcleo de población todavía no identificado, en el que las tumbas están perfectamente alineadas y organizadas, con acceso fácil a todas ellas.

Una primera observación de los huesos ha permitido identificar 22 cuerpos colocados en decúbito lateral derecho mirando hacia La Meca, y el resto no aparecen en esta posición, lo que puede ser por distintos motivos.

El segundo cementerio, de época romana, se ubica en el término municipal de Mérida, a unos 300 metros de la villa romana de 'Araya', un complejo con el que se vincula.

En este caso, se lleva a cabo todavía la intervención, arqueológica y se calcula que habrá entre 125 y 150 sepulturas, aunque por el momento se han excavado 50 tumbas, todas ellas por incineración con ajuar funerario.

Las sepulturas excavadas hasta ahora presentan diversas tipologías, ya que hay enterramientos de fosa en roca, estructuras de piedra y cajas hechas con ladrillos.

Las cubiertas son generalmente de teja y planas o a dos aguas y la mayoría de las tumbas conservan los tubos de libaciones, que permitían, según las creencias romanas, el contacto entre los vivos y los muertos y la celebración de los banquetes funerarios.

El arqueólogo responsable de esta intervención, Félix Palma, ha asegurado que 'los ajuares funerarios destacan por su mal estado de conservación.

La mayoría de ellos se componen de elementos cerámicos, como platos, ollas, jarras o alguna lucerna, y de manera residual han aparecido también elementos de otros materiales.

Las excavaciones han sido llevadas a cabo por el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida previas a las obras en la carretera comarcal EX-209.