CONDADO/LOURIÑA

La vecina de Mos adquirió el pittbull tras sufrir un robo

Dentro de la gravedad de las heridas, evoluciona favorablemente  y no se tema por su vida. Lola, de Covelo atacada por dos dogos, está consciente pero su estado es grave

El American pitbull terrier que atacó a María, en el momento de ser conducido al furgón del CAAN.
El American pitbull terrier que atacó a María, en el momento de ser conducido al furgón del CAAN.
La vecina de Mos adquirió el pittbull tras sufrir un robo

Las dos mujeres de Covelo y Mos que fueron agredidas por perros de razas potencialmente peligrosas permanecen ingresadas  con pronóstico reservado en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo.
    Dolores Álvarez, Lola (82 años), vecina de As Barreiras, en Covelo, atacada por dos perros de un vecino (dogo de Burdeos y otro cruce con boxer), que a consecuencia de las brutales heridas perdió las dos piernas, ha sido desentubada y ha recobrado la consciencia pero su estado sigue siendo muy grave.  
      María C.R. (76 años), vecina de Cela, Mos, a la que atacó el perro de su hijo (American pitbull terrier), permanece en observación después ser intervenida quirúrgicamente. Operación de cinco horas "de la que afortunadamente salió bien" explicaba ayer a este diario la alcaldesa de Mos, Nidia Arévalo, quien manifestaba su deseo de "una pronta recuperación". La mujer sigue grave, pero no se teme por su vida.
      A María, según ha podido saber este diario, le habían entrado a robar dejándola atada y amordazada, y por eso, su hijo le llevó el perro, que aún está a nombre de otra persona aunque la transferencia de titularidad ya estaba en trámite. Según consta en las diligencias de la investigación abierta por la Guardia Civil, el perro -perfectamente identificado con microchip e inscrito en el registro municipal de razas peligrosas-, tras soltarse de la cadena que le sujetaba, atacó produciéndole heridas graves en un brazo, un pié y una pierna. Las primeras hipótesis que se barajan apuntan a que el perro se "asustó" por los ruidos de la maquinaría que asfaltaba el camino y su dueña se interpuso para que no atacase a un operario de la obra.