BAIXO MIÑO

Tomiño amplía la red de saneamiento a más núcleos

Las obras comenzaron en Rexidouro, Vilachán y Carregal de Abaixo con el enganche de nuevos ramales para dar servicio a más de un centenar de nuevas viviendas

La alcaldesa visitó las obras de la red de saneamiento que se están llevando a cabo.
La alcaldesa visitó las obras de la red de saneamiento que se están llevando a cabo.
Tomiño amplía la red de saneamiento a más núcleos

 El Ayuntamiento de Tomiño continúa con el objetivo de facilitar el saneamiento al mayor número posible de viviendas, tanto en los núcleos del municipio como en las parroquias. Dentro de este plan de actuación están contempladas las tres obras que se están desarrollando en estos momentos para permitir que los vecinos de Rexidouro, Vilachán, Arrotea y Carregal de Abaixo puedan engancharse a la red municipal. 
“En todo el tiempo que llevamos en el gobierno municipal siempre estuvieron activas una o dos obras de saneamiento, por lo que avanzamos a un buen ritmo. La dispersión geográfica del municipio dificulta que podamos llevar este servicio a todos, pero seguiremos trabajando para conseguir ampliar la red lo máximo posible”, aseguró la alcaldesa de Tomiño, Sandra González, durante una visita, ayer, miércoles, a distintas zonas donde se están realizando los trabajos de saneamiento acompañada del concejal de Obras, Francisco Campo.
Las mejoras en el barrio de Rexidouro consisten en el enganche de los nuevos ramales de colectores de aguas residuales para conectarlos al colector general ya existente que va a la estación depuradora ubicada en Figueiró. Con un presupuesto de 200.000 euros, esta obra permitirá que alrededor de 60 nuevas viviendas se conecten al saneamiento.
Por su parte, las obras en el barrio de Carregal de Abaixo, en la parroquia de Amorín, permitirá dar servicio a 40 nuevas viviendas. Con un presupuesto de cerca de 200.000 euros procedentes de fondos propios y del Plan Concellos de la Diputación de Pontevedra, los trabajos permitirán que el pozo de bombeo que impulsa las aguas hacia el colector de Forcadela tenga la potencia adecuada al número de viviendas que va a atender. 
Las primeras obras en comenzar en 2018 fueron las de los barrios de Vilachán y Arrotea, que durarán alrededor de cuatro meses. Pero no serán los únicos trabajos de mejora que comiencen este mes. 
La próxima semana está previsto que comiencen los trabajos de asfaltado en el entronque de la carretera desde Barrantes hacia la población de Cristelos.