ACCIDENTE FERROVIARIO EN O PORRIÑO

Los frenos del tren accidentado en O Porriño no fallaron

Una treintena de técnicos de Adif, Renfe y Combois de Portugal revisan desde primera hora de la mañana el lugar del accidente del tren en O Porrino. 

Los técnicos revisan el tren accidentado en O Porriño // Vicente Alonso
Los técnicos revisan el tren accidentado en O Porriño // Vicente Alonso
Los frenos del tren accidentado en O Porriño no fallaron

 

Los frenos del accidentado en O Porriño no fallaron, según reveló hoy uno de los técnicos de la Xunta desplazados a la estación porriñesa, donde se revisa el convoy accientado. Al lugar también se traslado la jueza de Instrucción 2, responsable de una inmediación que fue declarada en su día como compleja.

Una treintena de técnicos y peritos judiciales efectúa hoy comprobaciones técnicas en el lugar del descarrilamiento de un tren el pasado 9 de septiembre en el que murieron cuatro personas y otras 49 resultaron heridas.

Se trata de técnicos de la firma Adif, encargad de la gestión ferroviaria, así como de la operadora española Renfe y de la lusa Comboios de Portugal, ya que se trata de un tren internacional que circulaba entre Vigo y Oporto.

Con la autorización del Juzgado de primera instancia número 2 de O Porriño, la comisión técnica prevé hacer mediciones de los parámetros de rodadura relacionados con la seguridad para comprobar si están en los niveles admisibles.

También harán mediciones de diámetros de las ruedas asociadas al registrador jurídico para calibrar las velocidades obtenidas por el mismo, así como un protocolo de frenado para comprobar la eficacia del freno.

Los técnicos harán también comprobaciones del enclavamiento de la vía, revisarán la secuencia de señales, establecidos tanto con itinerarios por vía directa como por vía desviada, y mediciones de los parámetros de vía relacionados con la seguridad para comprobar si están dentro de los valores admisibles.

Asimismo, efectuarán una inspección general de los coches del tren siniestrado, que realizaba el trayecto Vigo-Oporto y que descarriló en la entrada de la estación de O Porriño, donde se realizaban unos trabajos rutinarios de mantenimiento.

En el momento de descarrilar, el convoy circulaba a 118 kilómetros por hora en una vía con la velocidad reducida a 30, según los datos recabados de la caja negra. 


 Ayer el ministro de Justicia en funciones declaraba en Vigo que el informe técnico del descarrilamiento estaría finalizado en seis o nueve meses