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Mil detenidos en las protestas antigubernamentales en Irán

Las autoridades amenazan a los manifestantes con acusarlos de delitos penados con la muerte

Un grupo de estudiantes, durante una de las manifestaciones.
Un grupo de estudiantes, durante una de las manifestaciones.
Mil detenidos en las protestas antigubernamentales en Irán

Al menos un millar de personas fueron detenidas en diferentes ciudades de Irán desde que el jueves comenzaron las protestas por las políticas económicas del gobierno, casi la mitad de ellas en la capital, en Teherán. A todas ellas hay que sumar los detenidos en numerosas poblaciones del país en las que sus responsables se han limitado a hablar de "grupos" de detenidos.
Las autoridades de Irán amenazaron a los manifestantes antigubernamentales de acusarlos de delitos sumamente graves, algunos de ellos castigados con la pena de muerte. "Cada día que pase y las personas sean detenidas aumentará su crimen y castigo y nosotros ya no los consideraremos manifestantes por sus derechos, si no que quieren perjudicar al régimen", dijo el presidente del Tribunal Revolucionario de Teherán, Musa Ghazanfarabadí.
Los detenidos serán declarados culpables de diferentes delitos, entre ellos "atentar contra la seguridad nacional" y la "enemistad con Dios" (moharebeh), ambos penados con la condena a muerte.
Asimismo, al menos una veintena de personas resultaron muertas a causa de los enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes en contra de la corrupción y la carestía de la vida, cuyas protestas comenzaron el 28 de diciembre.
En este sentido, el líder supremo iraní, Alí Jameneí, culpó a los que denominó "enemigos de la República Islámica de Irán" de estar detrás de las manifestaciones y de querer perjudicar al país, en la que ha sido su primera reacción ante los acontecimientos.
Lo que evita la hostilidad del enemigo "es la existencia del espíritu de coraje, sacrificio y fe de la nación", dijo según la web oficial del líder. El enemigo siempre ha estado esperando la oportunidad y la brecha para penetrar y golpear a la nación iraní, manifestó Jameneí durante su reunión semanal con algunos familiares de los mártires de Irán.

Alianza entre enemigos
En los acontecimientos que se registran "en los últimos días, los enemigos de Irán se aliaron para crearle problemas al sistema islámico con varias herramientas de las que disponen, como dinero, armas y servicios de seguridad", acusó el líder supremo iraní, que anunció que en los próximos días se dirigirá al pueblo.
Uno de los más críticos contra el régimen de Teherán fue el gobierno yemení, que justificó las protestas en las "políticas criminales" contra el pueblo, al tiempo que mostró su apoyo a los manifestantes. "Irán es escenario de un movimiento popular debido a las políticas criminales contra sus ciudadanos y contra los pueblos árabes y musulmanes", aseguró el vicepresidente del Yemen, Ali Mohsen al Ahmar, cuyo gobierno está exiliado en Riad desde que fue expulsado por los rebeldes hutíes.
Y a juicio del ministro de Exteriores, Abdelmalik al Mejlafi, la "intifada iraní revela que el pueblo de Irán necesita vivir en paz y armonía con los demás pueblos de la región, lejos de los sueños locos del régimen de los mulás de exportar la revolución y la destrucción al resto de la región".

Lemas contra el régimen
Durante las protestas que se suceden desde el pasado jueves en un gran número de ciudades iraníes se han coreado lemas contra el régimen, Jameneí y el presidente del país, Hasan Rohaní.