VAL MIÑOR

Las "Kermesses" de Antón Pulido se exponen en Baiona

Su muestra se compone de 28 obras que reflejan una manera pura de interpretar la vida

El reconocido pintor posa junto a una de sus creaciones que lucen en el edifico de Capitanía Marítima.
El reconocido pintor posa junto a una de sus creaciones que lucen en el edifico de Capitanía Marítima.
Las "Kermesses" de Antón Pulido se exponen en Baiona

Alegría, diversión, idas y venidas, ritmo, dramas o frustraciones, son algunos de los elementos de la vida que el consagrado pintor Antón Pulido transmite a través de sus pinceladas. La exposición “Kermesse” nace precisamente como una síntesis de todo aquello que conforma al ser humano “con lo bueno y lo malo”, explicó el artista ourensano de nacimiento, afincado en Vigo y veraneante de Baiona desde que tenía un año. El término elegido para titular su muestra hace referencia a  la manera pura y sincera de disfrutar la existencia que tiene su origen en Francia. En concreto se refiere a las pinturas flamencas del S. XVII que representan fiestas populares, que para Pulido sirven como instrumento con el que exteriorizar su manera de pensar. 
La de Baiona se encuentra a disposición de los que lo deseen en el edificio de Capitanía Marítima hasta el próximo 3 de septiembre de 7 a 22 horas, con un recorrido compuesto por 28 creaciones realizadas lo largo de 15 años pero con una finalidad concreta, ofrecer una visión abierta del mundo y en el que el subjetivismo prima en todas ellas. “Mis trabajos reflejan lo que cada uno siente, significan todo o nada y para cada persona es diferente. Lo que busco en mi obra es precisamente una interpretación abierta de las mismas, explicó el artista.   
Como la mayoría de los pintores, Pulido pasó por diferentes épocas o estilos en su vida como el impresionismo o el expresionismo hasta que finalmente encontró el suyo propio. Una manera de transmitir la realidad que estriba en el ritmo, abstracción, gestos o colorido. Este último elemento es para él uno de sus mayores hándicaps a la hora de crear, aunque una vez realiza varios bocetos afirmó no dudar a la hora de pasarlos al lienzo. “La elección de las tonalidades es lo que más tiempo me lleva pero una vez comienzo lo llevo hasta el final, nunca rompo y vuelvo a empezar de cero. Digamos que tengo una imagen clara en mi cabeza de lo que quiero”, añadió. Utiliza técnicas mixtas mezclando por ejemplo el collage con acrílica, y las dimensiones de sus obras van desde 50x50 centímetros hasta 4x2 metros. 
Sus creaciones viajaron por países tan variopintos del globo como por ejemplo Shanghái, Pekín o Seúl, aunque ahora mismo se está preparando para exponer en Roma y Nueva York, todas ellas con la misma temática como nexo de unión. Cuando le preguntan no duda y asegura que Baiona para él es su “Kermés” particular, “la primera y más importante de todas”. “La luz que transmite, su olor  a mar y algas me fascina”, mantuvo. El artista se sirve de cualquier  superficie para dar rienda suelta a su creatividad y así lo hizo en la “plaza das Apertas” en Vigo. “Pasó de ser una esquina lúgubre del barrio de Peniche a una fiesta”, finalizó.