MORRAZO

La canguesa fallecida hacía su primer viaje como cooperante

Cangas decreta tres días de luto por Pilar Martínez, de 32 años, de Darbo, que iba a dar clases de inglés  a niños en Kenia 

Banderas a media asta en el Concello de Cangas, en memoria de Pilar Martínez Docampo, (arriba a la izquierda) fallecida en el avión.
Banderas a media asta en el Concello de Cangas, en memoria de Pilar Martínez Docampo, (arriba a la izquierda) fallecida en el avión.
La canguesa fallecida hacía su primer viaje como cooperante

 La vida de Pilar Martínez Docampo, de 32 años y natural de la parroquia canguesa de Darbo, se truncó el domingo pasado cuando volaba desde Adís Abeba rumbo a Nairobi. El Ministerio de Asuntos Exteriores confirmaba el mismo día del siniestro que entre los 157 fallecidos en el accidente aéreo se encontraban dos víctimas españolas, una de ellas Pilar.
Ayer, Exteriores, UE y Cooperación contactaban con sus familiares. Todavía no han podido ser identificados los cadáveres, una tarea que será complicada y que podría retrasar la repatriación, pero sí se pudo confirmar que la joven canguesa viajaba en ese vuelo y que no hubo supervivientes.
Pilar había estado en Darbo a principios de este mes de marzo, en su casa familiar, antes de iniciar lo que sería su primera aventura en África como cooperante, concretamente en Kenia. Allí se dirigía para trabajar con una ONG del país, en concreto a dar a clases de inglés (Docampo vivía en Reino Unido), pero el infortunio acabó de cuajo con sus planes. Tras conocerse la noticia, han sido múltiples los mensajes de pésame y dolor de los vecinos del municipio. El propio Concello decretaba tres días de luto y colocaba las banderas a media asta en memoria de su vecina fallecida. La Escuela de Capataces Forestales de Lourizán, donde estudió la fallecida, difundió a través de las redes sociales un mensaje de recuerdo para Pilar, “hasta siempre Pili, tu amable compañía siempre estará en nuestros recuerdos”. Junto a Pilar, moría el ingeniero catalán Jordi Dalmau Sayol, de 46 años, que viajaba a Kenia por trabajo. El Boeing 737 MAX-8 de Ethiopian Airlines se estrellaba poco después de despegar de ADís Abeba rumbo a Nairobi. El piloto había  avisado a la torre de control que estaba teniendo dificultades y que se le había concedido autorización para regresar al aeropuerto de la capital etíope, antes de que se perdiera la señal. Tras encontrar las dos cajas negras del avión, se ha abierto una investigación sobre las causas del siniestro, mientras Etiopía inmovilizó los Boeing 737 MAX 8 de su aerolínea estatal  en un día de luto nacional por la tragedia, hasta que se sepa qué es lo que pudo provocar el siniestro.n