BAIXO MIÑO

El bosque mágico de Oia es ya un lugar de protección especial

Árbores Senlleiras recoge la formación de alcornoques y los pinos mansos de O Rosal

El bosque de alcornoques de O Faro, en la parroquia de Viladesuso, es la formación más occidental de estos árboles de oda la península ibérica.
El bosque de alcornoques de O Faro, en la parroquia de Viladesuso, es la formación más occidental de estos árboles de oda la península ibérica.
El bosque mágico de Oia es ya un lugar de protección especial

 El bosque de alcornoques do Faro, en Oia, y los pinos mansos de O Rosal han sido incluidos por la Xunta en el catálogo de Árbores Senlleiras que recoge aquellos ejemplares singulares y formaciones excepcionales que merecen protección y atención especial dado su valor cultural, científico o natural.
La formación de  alcornoques (sobreiras) do Faro, en la parroquia oiense de Viladesuso, incluye una masa prácticamente pura de varias edades en la que predominan los ejemplares con más de 70 años, alguno de más de 14 metros de altura y 2,5 de perímetro. Se trata de una de las escasas masas de esta especie que se pueden encontrar en Galicia y  en regiones con clima oceánico, lo que le confiere una notable singularidad  biogeográfica. Esta formación fue también declarada como Espacio Privado de Interés Natural ( EPIN) en enero del año 2011, convirtiéndose en el primero  EPIN declarado en la comunidad autónoma. Este bosque está considerado como de interés cultural al ser la formación boscosa mediterránea más occidental de toda la península. Además, este espacio surcado por el río Broi, cuenta con 146 árboles y 18 formaciones arbóreas, siendo un enclave natural único en su género. Destacar que los alcornoques de O Faro también sufrieron las consecuencias de los graves incendios que asolaron la comarca en el año 2006, del que se están recuperando.
Por su parte los pinos mansos de O Rosal, también incluido en el catálogo, son dos ejemplares  de unos 250 años de edad, con 28 metros de altura y 4,4 metros de perímetro, situadas en unos viñedos en Couselo. 
A pesar de tener distinta conformación de la copa, los dos ejemplares se unen en una bella y armoniosa silueta que identifica a los viñedos donde crecen, hasta el punto de que mismo los propietarios de esta bodega emplean esa silueta como señal de identidad de sus productos.